Adaptación del neologismo “coworking” al ámbito de la pintura.

El “copainting” es una forma de trabajo para desarrollar y fomentar la creatividad donde varios individuos comparten y hacen uso de un mismo lienzo obteniendo un único producto final: “un cuadro nunca está terminado. Sencillamente se detiene en lugares interesantes” Paul Gardner.

Cómo lo hacemos: técnicas mixtas

Todo empieza con un pequeño y aterrador lienzo en blanco.

El proceso es largo y laborioso, pudiendo cada componente intervenir sobre la obra tantas veces como crea necesario. No hay restricciones ni imposiciones, el trabajo es libre y espontáneo, dando más importancia al proceso creativo que al resultado.

Damos más importancia a la expresión, al gesto, al color y a las texturas, siendo la pintura abstracta la más apropiada para reflejar nuestros pensamientos y emociones libres de toda represión y norma.

¿Por qué?

Es un viaje emocional que tiene como meta sentirse mejor. La humildad y la apertura de miras conducen a la exploración. La exploración conduce al logro.

Con la pintura te liberas de inhibiciones, tensiones, desarrollas la imaginación, proyectas pensamientos conscientes o inconscientes, dejas fluir tus sentimientos a voluntad y al final de cada sesión recuperas una sensación de orden y calma. Practicando la creatividad descubres mejores versiones de ti misma.

Durante el proceso, como no hay presión, ayudas a desbloquear a los demás y consigues desbloquearte a ti mismo, prosperas con más facilidad en compañía, junto a almas gemelas con quienes saltar al vacío con fe y armonía.

Cuando los matices de las diferentes personalidades encuentran un punto en común consiguen transformar el lienzo en algo completamente inesperado donde cada error (o acierto) propio ha conducido al siguiente hacia un trabajo nuevo y mejor. El resultado supera las expectativas que cada uno tenía sobre sí mismo como artista individual puesto que se han sumado varias psiques dando lo mejor de sí en cada pincelada.

Cualquier trabajo terminado aporta equilibrio, da sensación de bienestar compartido pero, además, buscamos un objetivo adicional que trata de volcar esta experiencia en nuestro entorno a través de dos actuaciones, por una parte, comunicar nuestra experiencia de “copainting” como una opción de afirmación personal/grupal y por otra, invertir los recursos generados en proyectos sociales.